-->

sábado, 6 de octubre de 2012

LA FÁBRICA DE HOJALATA DEL SALOBRE

Ciclo de conferencias en torno a las fábricas  MIRAR LO PROPIO CON OJOS PROPIOS
El historiador AURELIO PRETEL abordó el patrimonio industrial de El Salobre


El pasado sábado 13 de Octubre tuvo lugar, en el Museo de las Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz, una nueva conferencia del ciclo dedicado a la realidad histórica y presente de las Fábricas. Nos acompañó en  esta ocasión  el historiador Aurelio Pretel  Marínbien conocido por su labor en la reconstrucción  histórica de la provincia de Albacete  (es el más importante estudioso del Albacete medieval), con varios estudios centrados en la Sierra de Alcaraz. 

De su mano conocimos la breve pero interesantísima historia de la Real Fábrica  de Hojalata de El Salobre (1786-1798), y su relación con las Fábricas de Metales de San Juan, en el vecino pueblo de Riópar. Se trata de otro ejemplo de las políticas ilustradas para el desarrollo de la industria nacional, y la reducción de la dependencia de las exportaciones europeas: en este caso, la "hoja de lata", aleación de hierro y estaño.

Puerta de la antigua fábrica,
del edificio de Lucas de Villanueva
En 1786 se inició en El Salobre el segundo intento de introducir la fabricación de la hojalata en España; el primero fue la fábrica de San Miguel de Ronda, creada en 1725, que fracasó  para cerrar treinta años después. La creación de la fábrica de El Salobre ha sido estudiada  por Helguera Quijada (“Una industria experimental del siglo XVIII: la fábrica de hojalata de El Salobre, 1786-1798”), evidenciando su relación con las Fábricas de Riópar. Pero, ¿por qué en El Salobre? 
Pretel nos habló de la existencia de varias  minas de hierro y carbón, que el infante Don Gabriel de Borbón, hijo de Carlos III, trató de explotar económicamente,  elaborando un proyecto de establecimiento de una ferrería, que desconocemos si llegó a funcionar. En la zona existía  una gran cantidad de combustible vegetal para el funcionamiento de los hornos, además de abundante  energía hidráulica, necesaria para mover la maquinaria de la fábrica. Ya en 1753 existían en río del Salobre tres molinos y un martinete de cobre.

La fábrica de hoja de lata sólo llegó a funcionar a nivel experimental, contando con una  máquina de cilindros laminación del metal que era una innovación en la época, ya que en España se laminaba siguiendo el método alemán, a golpe de martinete. De aquí debió sacar Graubner la idea de instalar una de estas máquinas en la aldea de El Laminador (en Riópar), que debe su nombre a este ingenio de origen inglés.

La muerte por epidemia de tercianas de los dos técnicos franceses al cargo de la industria, dio al traste con el proyecto en 1798; la fábrica fue desmantelada y  su maquinaria enviada a Asturias, donde se constituyó una nueva fábrica de hojalata.

El historiador nos mostró los restos materiales de esta industria, identificados en un trabajo de campo en el que, además de acudir a las fuentes documentales, ha reconocido el terreno y las infraestructuras hidráulicas (cauces de agua), recogiendo testimonios sobre los antiguos molinos del municipio.

La desinteresada y valiosa colaboración de un historiador de la talla de Aurelio Pretel, que valoró muy positivamente las labores de la AARFR y expresó su apoyo al proyecto, nos da aliento para seguir construyendo entre todos un mejor aprecio del rico acervo cultural de los pueblos de la Sierra, fundamental para su desarrollo económico y social. Desde aquí expresamos nuestro agradecimiento, a él y a todas las personas que enriquecieron la conferencia con  el debate posterior...¡Gracias! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios enriquecen esta página, ¡Gracias!